18 de diciembre de 2008

Juegos con nuestra política 1: Sólo Juanes podrá impedir que Chávez se apodere de Suramérica


Una iconografía bastante fuerte y agresiva utiliza un videojuego en línea que puso en Internet este año la empresa peruana Inkagames, en el cual son protagonistas el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y el cantante colombiano Juanes.

A Chávez se le muestra como un gorila que quiere invadir Suramérica gracias a los petrodólares que produce el subsuelo de su país y que vende a su principal enemigo, George Bush, a quien en la vida real llama “Mr. Danger”.

Juanes, con una guitarra que parece que se tocara disparando, intenta detenerlo lanzándole amables notas musicales.


En el juego usted, por supuesto, es el bueno o sea Juanes. Y debe hacerlo bien porque si no el temible “Hugorila”, como llaman al mandatario venezolano, desplegará tanques de guerra por toda Suramérica.

Entre al juego aquí, siga las instrucciones y analícelo con cuidado aunque la función que tiene es muy clara: ser un instrumento de deslegitimación de un enemigo.

Juegos con nuestra política 2: Diviértase lanzándole hachas a Álvaro Uribe

Los antiuribistas tienen en este juego una simpática diversión: el presidente de Colombia está amarrado a una tabla que se mueve por toda la pantalla y hay que lanzarle hachas, tal como hacen los lanza-cuchillos de los circos.

Sin embargo, aquí no se sabe qué es más emocionante, si no pegarle y verle la cara de susto, o pegarle y ver como llora.

El juego, diseñado por una compañía francesa, no tiene a Uribe como blanco exclusivo: se pueden lanzar hachas a muchos otros personajes conocidos, desde el antipático Benedicto XVI hasta la fastidiosa Paris Hilton.

Inténtelo, es muy simple, sólo tiene que utilizar las cuatro teclas de las flechas de movimiento para mover el blanco a donde irán las hachas y la barra espaciadora para lanzarlas. Entrar al juego

Juegos con nuestra política 3: Agarre a puños a Gustavo Petro


Las múltiples aplicaciones que se encuentran en forma gratuita en la red permiten que cualquier persona haga sus propios videojuegos. Play my Game es una de ellas.

Ahí, un colombiano cuyo nombre no aparece por ninguna parte pero que se identifica como “sin mamertos” montó varios juegos con personajes de su país de los cuales tomo éste con Gustavo Petro, dirigente del partido opositor Polo Democrático Alternativo. Entrar al juego

Juegos con nuestra política 4: Ponga saltar y a saltar a Piedad Córdoba

Este es otro de los juegos creados por “sin mamertos”. La protagonista es la senadora Piedad Córdoba, del Partido Liberal, uno de los personajes más odiados por muchos en Colombia en el año 2008.

Hay que ponerla a saltar sobre una cama elástica o, si se quiere, dejarla caer desde lo más alto. Las instrucciones igualmente están al comienzo. Entrar al juego

Juegos con nuestra política 5: Intente callar a Hugo Chávez


Este juego está ni mandado a hacer para quienes detestan al presidente de Venezuela, que son bastantes en Colombia, en particular tras la grave crisis diplomática y las tensiones fronterizas de 2008 luego de la muerte del guerrillero Raúl Reyes.

La idea del juego es hacerlo callar lanzándole tomates, barriles de petróleo, poniéndole cintas en la boca o dándole palmadas en la cara.

Es muy fácil de jugar: entrar al juego

A propósito, ¿de quién sería la idea de este juego? Algo tan bien hecho no parece cosa de simples aficionados o de opositores desprogramados que se sentaron a hacerlo un sábado en la tarde: si no miren el diseño, los colores, la música, la fácil operación y hasta el dominio propio en la red… ¿Quién habrá pagado por hacerlo?

14 de noviembre de 2008

Que digan mi nombre para que no me olviden


16 años luchando contra el olvido. El viernes 14 de noviembre, a las 4 de tarde, se realizará la conmemoración del 16º aniversario de la masacre de los niños de Villatina (sector popular del Oriente de Medellín), en un acto simbólico en el Parque del Periodista, en el centro de esta ciudad.

El Grupo Interdisciplinario de Derechos Humanos y los familiares de los niños invitan a que los acompañen alrededor del Monumento “Los niños de Villatina” en un acto en su memoria y por la recuperación de la memoria de todos los niños, niñas y jóvenes que han sido víctimas de crímenes de Estado en la ciudad.

Hechos
El 15 de noviembre de 1992, un comando de policías vestidos de civil, portando armas de uso privativo de las fuerzas armadas asesinaron en el barrio Villatina a los niños Johanna Mazo Ramírez de 8 años de edad, Johnny Alexánder Cardona Ramírez, Ricardo Alexánder Hernández, Giovanny Alberto Vallejo Restrepo, Óscar Andrés Ortiz Toro, Ángel Alberto Barón Miranda, Marlon Alberto Álvarez y Nelson Dubán Flórez Villa, todos ellos entre los 15 y los 17 años, y al joven Mauricio Antonio Higuita Ramírez, de 22 años.

Por estos hechos, el Estado de Colombia reconoció responsabilidad internacional el 2 de enero de 1998 ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA y el 29 de julio de 1998 en Bogotá, pidió perdón públicamente a los familiares de las víctimas y a la sociedad.

El 13 de julio de 2004, el Estado entregó el monumento “Los niños de Villatina” en el Parque del Periodista, como parte del cumplimiento de las obligaciones orientadas a la reparación integral y a la recuperación de la memoria.

Boletín de los organizadores invitando a la actividad

17 de octubre de 2008

Los medios masivos de desinformación


Me han parecido parciales, incompletas y por tanto poco profesionales las noticias que los principales noticieros de televisión de Colombia, los de los canales privados RCN y Caracol, han emitido sobre la minga de resistencia indígena. Y me preocupa saber que ellos tienen una sintonía superior al 90% en este país, es decir, que la inmensa mayoría de personas aquí se forma una idea del mundo a través de eso que ellos publican.

Advierto que no soy guerrillero, que me opongo a las armas, que detesto la violencia y que escupo sobre guerrilleros, paramilitares y miembros de la fuerza pública que violan los derechos humanos. Y que por eso me he ganado unos cuentos problemas con esos truhanes.

Pero ya estoy empezando a creer que es completamente verdad eso que dice la guerrilla para referirse a noticieros como esos: que son “medios de desinformación del establecimiento”.

Es que quien haya cursado segundo semestre de periodismo hasta en la universidad más mala del mundo sabe lo que no se debe hacer en periodismo. Pero RCN y Caracol se empeñan en hacer las cosas como no es, como no lo permite el oficio si aspira a ser de calidad, si aspira a ser un periodismo de referencia como se esperaría de canales de tan alta penetración en las audiencias.

Lo que pasó el fin de semana del 12 de octubre fue patético y ahí excluyo a Noticias Uno, noticiero que explicó por qué los indígenas protestaban e informó, entre otras cosas, que en las dos últimas semanas los paramilitares les habían matado 13 compañeros. Y, como era lógico según una práctica periodística responsable, entrevistaron a sus líderes para explicar qué pasaba.

Hasta me han dado ganas de conseguir copia de esos noticieros de RCN y Caracol para mostrarles a mis estudiantes de periodismo lo malas que fueron esas noticias y la perversidad que entrañaban. Por ejemplo:

- Las noticias las presentaron sin un contexto: si uno las veía, no sabía por qué los indígenas estaban protestando, pues sólo mostraron los enfrentamientos con la fuerza pública como si fuera el “todo” del asunto.

- En esas noticias los indígenas aparecieron como los iniciadores del tropel, de las pedreas… Aunque sí, ellos se tomaron la carretera y bloquearon el tráfico, pero en principio fue una toma pacífica hasta que llegaron a desalojarlos y hubo roces con la fuerza pública.

- La versión que predominó fue la de la Policía: esos medios tienen una debilidad por los uniformes que, me parece, es como una especie de fijación sexual con las insignias y los “bolillos” (los garrotes de madera que cargan los policías).

- Los titulares fueron parcializados, mostraron sólo una cara del asunto: o era la posición oficial o era sólo el tropel. No titularon, por ejemplo, que las peticiones que originaron la protesta no se habían discutido siquiera y que por eso seguía el conflicto.

- No hubo contrastación de fuentes para saber qué decían unos y qué decían otros: para el lunes 13 de octubre en la noche, por ejemplo, RCN y Caracol dijeron que iba una docena de policías heridos, pero no informaron que para entonces iban 37 indígenas heridos como producto de los choques con la fuerza pública.

- Desconocieron otras realidades que estaban ocurriendo aparte de esas pavorosas de heridos, mutilados, lesionados y hasta muertos que había en cada bando: cortes de energía eléctrica en zonas de influencia del Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric) y bloqueos alimentarios a diversas comunidades indígenas, como la de Tierradentro, por ejemplo.

- Creyeron como si hubiera sido palabra de Dios las versiones “oficiales” o sea las de la Policía o el gobierno. Apenas el martes, tres días después de iniciado todo, cuando el problema ya estaba ardiendo, empezaron a entrevistar tímidamente a los dirigentes indígenas.

Escuche la emisora de la Organización Nacional Indígena (Onic) y su cubrimiento informativo de esta movilización

Confieso que me ha dolido ver a los indígenas corriendo de los gases lacrimógenos, de los garrotes de los Policías antidisturbios que parecen Robocop. Y me ha dolido también ver a los policías heridos tras la refriega. Para mí, unos y otros son simplemente seres humanos. Para las noticias no ha sido así: unos son las víctimas (los Policías y la sociedad que no se puede mover por esa carretera) y otros los victimarios (“los indios esos”, como más de uso seguramente dijo).

Me partió el alma ver a un agente de policía con la cara quemada y los brazos amputados por una bomba que le explotó y que atribuyeron a los indígenas. No hay derecho a que un agente de la Policía sufra de esa forma las consecuencias de un conflicto social.

Pero creo que esa bomba no la pusieron los indígenas: con ir regando explosivos por ahí quienes pierden son ellos y los únicos que ganan son precisamente quienes quieren que esas protestas se dañen que, obvio, no son los indígenas.

Y ahí, no tengo duda, están desde las Farc (como han dicho las versiones gubernamentales, porque claro que se infiltran en las protestas sociales para generar caos y pescar en río revuelto) hasta el propio Estado, el cual es “infiltrado” –si cabe la expresión– por extremistas que hacen parte de él y hacen terrorismo (a eso siempre se le ha llamado “terrorismo de Estado”).

¿Miembros del Estado poniendo bombas para que sus propios policías queden vueltos pedazos por ellas? Pues sí, puede ser. Es que miembros de nuestro Estado también hacen cosas que no deberían hacer. ¿O acaso no se le ocultó a la sociedad sobre el uso de emblemas de la Cruz Roja en la Operación Jaque? ¿Y acaso cuando se le preguntó al alto gobierno sobre eso lo primero que hicieron no fue negarlo, es decir, mentir sobre ello? ¿El Estado, éste que tenemos, mintiendo? ¿Este gobierno mintiendo? Pues sí. En estas cosas vale eso de “piensa mal y acertarás”.

Pero creer que los indígenas iban a poner bombas es un exabrupto. Es no conocer a los propios indígenas o simplemente, como ocurrió en este caso, querer demonizarlos y así destruir su protesta para callarlos como siempre ha pasado.

Protesta que entre otras cosas no es por cualquier tontería, por cualquier interés banal de cerrar una carretera, como si no tuvieran más que hacer o fueran violentos por naturaleza.

¡Conmemorando 516 años de resistencia, nos siguen asesinando!

Razones de Minga de la movilización indígena nacional

Creo entonces que lo que tenemos en Colombia con estos noticieros, para este caso específico, ha sido pura desinformación y por eso, ¡cuidado!, hay que estar prevenidos. Pero ese más del 90% de la población que ve esos noticieros posiblemente no sabe esto.

Desinformación entendida como lo que realmente es: el interés deliberado y consciente de difundir informaciones falsas, parciales, manipuladas o sesgadas, interés realizado por personas, grupos o medios. Y eso es lo que están haciendo esos noticieros. Desinformación que es distinta, desde el punto de vista de la teoría de la información, del simple error en la transmisión de una versión.

Es que no hay otra manera de entender por qué publican lo que publican.

Lo peor, me parece, es que ni siquiera el gobierno interviene en las informaciones de noticieros como los de RCN y Caracol: los propios directores, editores y a veces los periodistas cierran los ojos sin que nadie los obligue.

A estas alturas de la vida, en este país ni siquiera hay que censurarlos, ni “sugerirles” que publiquen algo en algún sentido: ellos se arrodillan solitos al establecimiento o al gobierno, creyendo que así le están haciendo un bien a la institucionalidad del país.

Pero lo que están haciendo, en el fondo, es vulnerando el derecho a la información que tenemos todos los ciudadanos, incluyendo los que protestan, como lo hacen los indígenas hoy.


Versiones que no salen en la televisión mencionada

¿Qué hay detrás de la protesta indígena?

Cric da detalles sobre infiltrado del Ejército

Tensión en los medios comunitarios indígenas del Cauca

“Es un total exceso y una falta de proporción el uso de armas de fuego por la fuerza pública”: Defensor Departamental del Cauca

Para que quede constancia

Mensaje de Paco Gómez Nadal

Es difícil dormir en esta noche en que miles de indígenas están defendiendo la dignidad en una franja de la carretera Panamericana, en el Valle del Cauca (Colombia).

Los acontecimientos que han ocurrido hoy y los que pueden suceder en esta madrugada son de extrema gravedad, tanto como el silenciamiento y la parcialidad informativa de los medios colombianos y de las agencias, basadas solo en la información 'oficial' de una policía y de un gobierno criminal como el colombiano.

Van decenas de heridos y un muerto. Las imágenes de televisión y las fotos de prensa, al igual que los textos, están escritos desde detrás de los escudos policiales, junto a sus tanquetas.

No han aparecido las fuentes de la organización indígena, todo voces contaminantes de una policía que, como siempre, le cuelga el sanbenito de las Farc a un movimiento indígena legítimo, anunciado y maduro.

La Minga de la Resistencia, que aprovechó el 516 aniversario del despojo, va a terminar muy mal. Las muertes y el abuso policial nunca serán tan graves como el desprecio y los prejuicios vertidos por medios de comunicación masivos.

Les escribo este mensaje solo para que sepan que esto está ocurriendo, para que, en la medida de lo posible manden correos de solidaridad y para que al menos, en sus mentes no se olvide lo que está ocurriendo en Colombia.

Las reclamaciones de los indígenas son tan básicas y razonables como el respeto a sus tierras y a sus vidas. La respuesta del Estado ha sido tanquetas y disparos y la sindicación sin fundamento de la infiltración de las Farc en el movimiento.

Vivimos tiempos oscuros y, por desgracia, los que llevan el golpe más duro son los de siempre: los excluidos con arrojo para reclamar sus derechos y para pasear por una pinche carretera su dignidad

Si quieren informarse tendrán que acceder a http://colombia.indymedia.org/ o sigan los comunicados de la Onic (Organización Nacional Indígena de Colombia) en http://www.onic.org.co/ o del CIRC en http://www.cric-colombia.org/

El resto o no habla o sigue las coordenadas de la política de Seguridad Democrática

Un saludo,

Paco

31 de julio de 2008

Juegos de nuestra guerra 1: Rescate a Íngrid de la selva… pero a bala



En Colombia se acaba de conocer un juego en Internet que consiste en rescatar de la selva, a sangre y fuego, a Íngrid Betancourt.

Como se recordará, ella estuvo secuestrada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) durante seis años. El 2 de julio de 2008 fue rescatada por el Ejército junto a otros 14 secuestrados.

En el juego, un soldado es el encargado de la misión y para eso tiene que caminar por entre la manigua. Debe matar a los guerrilleros que están escondidos entre la vegetación, antes que ellos lo maten a él (o sea a usted).

Se hace avanzar al soldado, retroceder o moverse para los lados a través de las cuatro teclas de movimiento (arriba, abajo y laterales) y se dispara apretando la letra E.

¿Acepta la misión de rescatarla por la fuerza? Jugar

Juegos de nuestra guerra 2: Paramilitares enseñaron cómo matar guerrilleros


El Bloque Elmer Cárdenas, de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc), también tuvo en su página de Internet un par de juegos.

La idea en uno de ellos era defender a la población de Aguas Blancas de un ataque de la guerrilla, la cual incluso lanzaba pipetas de gas.

Pese a que la página del grupo paramilitar ya no existe, ese juego aún está en Internet: jugar

El segundo simulaba un juego de tiro al blanco: ahí había que dispararle a los miembros del Secretariado de las Farc, cuyos rostros iban pasando como si se tratara de patos. Para ello se usaba el mouse y su botón izquierdo.





Juegos de guerra 3: Las Farc también querían hacer su propio juego


El 23 de abril de 2006 el diario El Tiempo informó: “Actualmente, afirmó el ex guerrillero, las Farc trabajan en la preproducción de un cómic ‘fariano’ en 3D y de un videojuego buscando los servicios de una firma productora estadounidense en esa rama.

Un grupo de jóvenes de las Farc, apoyados especialmente por ‘Iván Márquez’, han advertido las inmensas posibilidades que los dibujos animados en 3D les proporcionan para propagar sus ideas entre menores y la gente joven, señala una fuente que estuvo en esa guerrilla.

En los últimos años, el grupo ha contratado a ingenieros y ha adquirido tarjetas gráficas de gran potencia y otros equipos de animación.

Con estas disponibilidades técnicas, guerrilleros especialistas en ese campo trabajan en pruebas para la creación de videojuegos y CD interactivos (fotos). Hoy en día, las Farc hacen contactos con una reconocida productora de juegos en E.U., haciéndose pasar por clientes normales, para crear su propio videojuego.

Guerrilleros ‘duchos’ en diseño crearon un ‘superhéroe fariano’, dirigido especialmente a los niños y jóvenes”.

Juegos de nuestra guerra 4: para niños en las web de las Fuerzas Militares

Las Fuerzas Militares de Colombia también tienen sus propios juegos, esta vez para niños y con una estrategia diferente a la usada por los grupos armados ilegales.

El Ejército Nacional tiene en su página web el “Club Lancita” y en ella la sección “Diviértete” con cuatro juegos en línea para niños:

- Pac-Lancita (Pac-man): el clásico de escapar de los fantasmas dentro de un laberinto.
- Un rompecabezas.
- Uno de colorear.
- Cazador espacial: otro clásico de naves de combate en el espacio destruyendo naves enemigas.

Visitar el Club Lancita


La web de la Armada Nacional tiene el “Club Marineritos” donde Marco y Coral, dos niños, ofrecen también juegos (además de otra información):

- Doce rompecabezas.
- Cuatro juegos de colorear.
- Uno de buscar parejas.

Visitar el Club Marineritos









La Fuerza Aérea Colombiana tiene al “Capitán Paz y a sus amigos” que ofrecen bastantes cosas:

- Imágenes para colorear.
- Personajes de la historia de Colombia, símbolos patrios, emblemas, departamentos y presidentes de la República.
- Mapa interactivo sobre dónde están las unidades aéreas.
- Colección de aviones de la Fuerza Aérea Colombiana.
- Un horario para que los niños anoten sus clases.
- Un juego de simulador de vuelo.
- Seis rompecabezas.
- Protectores de pantalla, cartilla de derechos humanos, “abecedario decorativo” e himnos y oraciones militares, todo para descargar.
- Salvapantallas de aeronaves de guerra.

Visitar al Capitán Paz y a sus amigos

Juegos de nuestra guerra 5: Internet y conflicto armado


Como en cualquier otra guerra, la victoria en el conflicto armado colombiano no se logra sólo en el terreno militar, ni en los teatros de operaciones donde desde hace 40 años se ha dado en forma tradicional la confrontación.

La guerra también se libra en el terreno político y simbólico, y ahí las estrategias comunicativas juegan un papel vital, pues hacen real esa lucha por el sentido, por la hegemonía del discurso propio, por la construcción de la imagen pública y por la destrucción del enemigo.

Desde finales de la década pasada, a la par con el crecimiento de Internet, todos los actores armados, tanto estatales como ilegales, han tenido presencia en la red.

Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación son pieza clave en las estrategias de guerra y están siendo aprovechadas de manera muy intensa y diversa –cada vez con mayor eficiencia– por cada uno de los bandos en contienda.

El conflicto colombiano también tiene a las nuevas tecnologías como un arma táctica en esos “otros” teatros de operaciones. El ciberespacio es uno de los más activos pese a que causa poco ruido ante el grueso de la opinión pública nacional.

Internet es un escenario más por esa disputa por el control o la imposición de los significados, por la exaltación de la imagen propia y por la demonización del enemigo; es escenario de campañas continuas de información, desinformación y contrainformación de todos los bandos en disputa. Y para ello se utilizan toda clase de estratagemas, como esta de los juegos, por ejemplo.

Las nuevas tecnologías han multiplicado la propaganda y la desinformación, haciendo que incluso personas que jamás han sido combatientes, que nunca han hecho parte de ninguna organización armada y ni siquiera hayan empuñado un revólver, se conviertan por obra y gracia de unos conocimientos básicos en programas informáticos, en fervientes propagadores de una u otra ideología. Incluso, es posible que sin proponérselo de una manera muy consciente, muchos se convierten en esto último.

Así, la propaganda y la desinformación dejaron de ser patrimonio exclusivo de los servicios especializados que cumplían esa función en los grupos armados, aunque todos los conservaron y fortalecieron.

Las viejas narrativas de la guerra han sido adaptadas al mundo digital a través de webs, blogs, podcasts y videos en YouTube o en sitios propios.

También han explorado formas novedosas en nuestro medio de narrar el conflicto, con estos juegos sencillos para niños y adultos. Y ninguno de ellos, ni siquiera los que parecen más tiernos, son “jueguitos inocentes”.

28 de julio de 2008

Marcha por la libertad en Medellín

Tema musical: Plegaria por la paz
Intérpretes: Carlos Rodríguez y Clase Carranguera
Fotos y video: Juan Gonzalo Betancur B.
Duración: 3:47


video

24 de julio de 2008

Válvula de eskape podcast



Este blog ya tiene un canal hermano http://valvuladeeskape.podcast.es/ dedicado enteramente a informaciones en audio.
Comienza con entrevistas a periodistas que hablan sobre distintos temas del periodismo:

La crónica, el reportaje y el perfil. Diálogo con Julio Villanueva Chang, editor-fundador de la revista peruana Etiqueta Negra.
Cómo entrevistar víctimas de la violencia y escribir sobre ellas. Conversación con Guillermo Zuluaga Ceballos y su libro 24 Negro, de crónicas sobre la violencia en el Oriente de Antioquia.

Caricatura política en la prensa escrita. Charla con Esteban París, caricaturista editorial del diario El Colombiano, de Medellín.

Los programas pueden ser escuchados directamente o ser descargados al computador.